Mini libro - kORG M1-La workstation que conquisto el mundo - Volumen 2
A mediados de los ochenta, la síntesis digital ya había derrotado la idea de que un sintetizador debía construirse alrededor de osciladores analógicos. Yamaha había popularizado la FM con el DX7 y Roland había mostrado otra vía con el D-50: ataques PCM, síntesis digital y efectos internos.
Korg, que atravesaba un periodo menos brillante comercialmente, necesitaba algo más que otro sintetizador competitivo.
El proyecto que terminaría como M1 reunió varias tecnologías que ya existían de forma separada: reproducción PCM, síntesis, batería, multiefectos, MIDI multitimbral y secuenciación. La genialidad no fue inventar cada pieza, sino integrarlas de forma suficientemente coherente y asequible para que un solo músico pudiera componer un arreglo completo dentro del teclado.
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